Aseguró que desde su lugar, siempre trabajó para la equidad de todos los afectados, ofreciendo distintos bienes de su cliente para estos. No obstante, aclaró que nunca existieron los fondos suficientes para cubrir todas las demandas, y afirmó que los abogados de los perjudicados tuvieron una gran responsabilidad malaconsejando a estos y provocando que no pudieran ser resarcidos muchos.

Unas 200 demandas se perdieron directamente, según explicó Faella, y afirmó que esto resultó demasiado lamentable. “Cuando un expediente no se impulsa por seis meses, se pierde el derecho a impulsar el proceso, y esto fue lo que ocurrió en más de una ocasión con los abogados de las víctimas”, dijo el abogado.