El requerimiento conclusivo detalla la manera en que los ahora acusados operaban de diversa manera en base a los lineamientos establecidos por Servín Palacios, estableciendo como base de operaciones para el lavado de activos la casa de cambios denominada Panorama S.A

“Respecto al movimiento de activos de la estructura criminal referida, no se justifica con el periodo de tiempo que va desde 2004 al 2007, ya que Miguel Servín se dedicaba a la comercialización de celulares y chips telefónicos, lo cual no condice con la creación de una empresa denominada Lizmi S.A. en el año 2010 con capital integrado de dos mil millones en conjunto con su señora esposa Liz Katherine Lailla Villalba. Sobre la base de todo lo anterior se tiene que la empresa montada “Lizmi S.A.” por el señor Miguel Ángel Servín Palacios y su esposa en carácter de accionista Liz Katherine Laila Villalba proporcionaba apoyo logístico a estructuras criminales.”

El documento fiscal confirma de igual manera el vínculo entre Servín Palacios y el exdirector de la TV Pública Cristian Turrini Ayala, actualmente en prisión preventiva como parte de dicha organización.

Centrando en las actuaciones de González Cantaluppi y Caballero Vega, al primero se le atribuye hechos punibles establecidos en los artículos 42 y 44 de la Ley N° 1340/88, además de lo previsto en el artículo 196 inciso 1° (modificado por Ley 6452/2019) en concordancia con el artículo 29 inciso 2° Código Penal, lavado de activos y al segundo la comisión de los hechos punibles establecidos en los artículos 196 inciso 1° (modificado por Ley 6452/2019) numerales 2 y 4 del C.P. en concordancia con el artículo 31 del mismo cuerpo legal, además del artículo 42 de la Ley N° 1340/88, en concordancia con el artículo 29 inciso 2° del Código Penal.

“Dentro del esquema Rubén Darío González Cantaluppi prevaleciéndose de su calidad de gerente de sucursal de la firma Panorama Cambios S.A., tuvo a su cargo la tarea de administrar grandes sumas de dinero provenientes del narcotráfico y otras actividades ilícitas, a través de una plataforma paralela (registros y planillas) al sistema financiero formal, disimulando de esta forma la procedencia del capital, con el fin de insertarlo al sistema económico financiero para así conseguir el blanqueo de los ingresos.”

“Luego de su renuncia a la firma Panorama Cambios S.A., formó una oficina en su domicilio, desde donde mantenía conversaciones y seguía manteniendo relaciones a nivel monetario con los empleados de la casa de cambios”.

Con las ganancias obtenidas por el tráfico de drogas, González Cantaluppi adquirió dos camionetas modelos 2020 y 2022, la primera al contado y la segunda en tres pagos, el gasto total en ambos rodados, totalizó USD 96.190 según la acusación.

Wilfrido Raul Caballero Vega se desempeñaba como personal de confianza de Rubén Darío González Cantaluppi, Juan Carlos Martínez Núñez y César Fretes, de quienes recibía órdenes para el traslado de sumas de dinero desde la casa de cambios hasta los bancos y clientes particulares, así como operaciones de cambio de divisas.

En ese contexto, se desempeñaba como una especie de delivery para traslado de dinero, cheques y otras funciones no específicas para la casa de cambios.

“La función que Wilfrido Raúl Caballero cumplía en el esquema era de vital importancia, a tal punto que sin su colaboración, consistente en el traslado de dinero desde la casa de cambios Panorama S.A hasta los clientes y viceversa, utilizando la modalidad de delivery, no se hubiese podido concretar ni obtener el resultado, cuál es la colocación, estratificación e integración de los activos al sistema financiero, eludiendo las normas en materia de Prevención de Lavado de Activos vigentes para el Sector de Casas de Cambios.”

Por tanto, en atención a contar con dicha información respecto a funcionarios de la casa de cambios y que existirían indicios del funcionamiento del esquema referido, en fecha 22 de septiembre de 2022, en cumplimiento al A.I. N° 263 de fecha 13 de septiembre de 2022 emanado del Juzgado Especializado en Crimen Organizado del 3° Turno, se allanó la casa de cambios señalada, sucursal Asunción, donde, al momento de la llegada de la comitiva fiscal – Senad, Wilfrido Raul Caballero Vega se encontraba en el lugar, específicamente en la oficina denominada “operaciones”, y, tras ser alertado del desarrollo de un allanamiento en el lugar, éste se retiró.

Así también, se realizó la inspección de las dependencias del inmueble, hallando en una habitación contigua al comedor del segundo piso, sumas considerables de dinero, rondando los un millón y medio de dólares americanos (Usd. 1.500.000), en diferentes monedas extranjeras y de distintas denominaciones, suma de dinero en efecto que se encontraba oculta entre un mueble con doble fondo, el cual no pudo ser justificado por directivos y/o empleados de la casa de cambios, situación que dió origen a la apertura de una causa penal sobre lavado de activos.

Wilfrido Raúl Caballero no figura como contribuyente en la SET, tampoco existen registros que reflejen alguna actividad laboral por la cual perciba sumas de dinero en concepto de salario u honorarios, conforme al informe remitido por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social u otra actividad que justifique las operaciones de divisas de grandes sumas de dinero.

Estos indicios están sustentados en extractos de conversaciones debidamente autorizadas en instancia judicial, evidencias recogidas en el allanamiento a Panorama Cambios S.A de Asunción y Pedro Juan Caballero, como grabaciones de circuito cerrado, recibos, cheques, facturas, escrituras públicas de transferencias de bienes, entre otras documentaciones de interés para la causa.

También se prevén testificales y otros medios de prueba para sustentar la tésis del Ministerio Público con respecto a ambos acusados.

El esquema criminal que operaba a cargo de Rubén Darío González Cantaluppi y con ayuda de Wilfrido Raúl Caballero Vega estructuraron las transacciones en efectivo de manera que el dinero sea resguardo y llegue a quienes debía a través del delivery, y su ocultamiento en lugares no autorizados para ello, logrando así evitar los reportes pertinentes.-

La transformación, estratificación y colocación del dinero ilícito del esquema de tráfico internacional de drogas peligrosas en cuanto al lavado de activos a cargo de Rubén Darío González Cantaluppi y con ayuda de Wilfrido Raúl Caballero Vega, consistió en la distribución del dinero obtenido ilícitamente, en la economía legal de nuestro país, concretando compra de bienes muebles, inmuebles, constitución de empresas, para ocultar, invertir, transformar, asegurar y dar en custodia bienes provenientes del tráfico internacional de drogas peligrosas, y así, mezclarlos con dinero de origen legal, con el fin de disimular su verdadero origen.-

Cabe recordar que en ese contexto de asociación entre Servín Palacios y Turrini, planificaron el envío de cocaína al continente europeo, la cual fue descubierta por la Policía Federal de Amberes, la cual verificó cinco contenedores que contenían cargas de carbón vegetal dispuestas en bolsas de 20 kilogramos cada una, consignados a favor de la empresa “SCAAN BV HOLANDA” los cuales arribaron a la aduana del Puerto de Amberes – Bélgica el 25 de junio de 2020 y, en cuyo interior específicamente el contenedor identificado como TCNU2642181, fueron halladas un total de 3.406 kilogramos de cocaína; hallazgo que dio origen a la investigación denominada SWIFFER la cual desembocó en los procedimientos en territorio Paraguayo por parte de la Policía Nacional en fechas 19 y 20 de octubre respectivamente del año 2020 ocasión en que fueron hallados en el interior de los contenedores CAIU 493641-1 y SUDU 880087-9 la cantidad de 2331 kilogramos de cocaína, los cuales tenían como destino Israel.