Piñánez planteó el incidente de nulidad contra la decisión del Tribunal de Sentencia, de seguir con el juicio oral, pese a la recusación planteada contra las tres magistradas que integran el mismo.
El fiscal explica que el 5 de junio pasado presentó la recusación, en la secretaría de la presidencia del Tribunal de Sentencia, presidido por la jueza Orrego, en la causa en la cual se le juzga a Silvia Jara Acha, Alberto Ferreira Martí y Hugo Danilo González, por presunto perjuicio de más de G. 10 mil millones a la Senad, por la compra irregular de aparatos de escucha, por el cual ya fueron condenados, en otro juicio, los exministros Francisco José de Vargas y Luis Rojas, entre otros.
“El Tribunal Colegiado, lejos de dar cumplimiento a lo establecido en los artículos 344 y 345 del Código Procesal Penal, la presidenta Alicia Orrego, una vez en conocimiento de la presentación de la recusación al pleno, resolvió requerir al fiscal oralizar la recusación y luego explicada dicha recusación por el fiscal, pese a la advertencia de que el Tribunal ya era incompetente”, manifestó Piñánez en el incidente de nulidad.
Agregó que luego de la explicación de la recusación, el Tribunal corrió traslado a las demás partes para que den su parecer sobre la recusación presentada, “algo que en veinte años ejerciendo el cargo de agente fiscal, me cupo este singular proceder”. Luego, la jueza Marchuk solicitó hacer uso de palabra a fin de responder la recusación en su contra.
“Sin embargo, algo también llamativo y no menos importante es que las demás miembros recusadas no hicieron su descargo oralmente, como lo hizo Marchuk”, enfatizó.
El fiscal dijo que por todo esto se sintió agraviado.
Amedrentar
“Estas actuaciones irregulares solo sirvieron para amedrentar y ofender al recusante, ya que de la exposición realizada por la referida magistrada no se desprende fundamento jurídico alguno, sino meras apreciaciones personales al representante del Ministerio Público, parte en este proceso que no hizo nada más que hacer uso de un recurso procesal para plasmar su desconfianza hacia el Tribunal de Sentencia”, afirmó.
“Ello es así, pues al correr traslado de la recusación a las partes, los defensores técnicos de Alberto Ferreira y Silvia Jara Acha, a modo de amedrentamiento, solicitaron sanciones disciplinarias por un inexplicable ejercicio abusivo del derecho; además de las ofensas proferidas por la miembro del Tribunal, Diana Marchuk”, añadió Piñánez, quien agregó que todo esto está grabado.



COMENTARIOS