Según la defensa, su prisión preventiva se ejecuta en “condiciones inhumanas”, debido a que no “puede salir de su celda por 22 horas y 30 minutos de las 24 horas que tiene el día, la celda tiene una lumínica y el personal militar deja encendida la luz las 24 horas del día y me pregunto yo ¿en qué puede incidir la institucionalidad del Estado en que este prendida la luz las 24 horas?”.

Cuestiona además que “le dejan ingresar a una persona por cada visita, no le permiten que ingresen sus padres de manera conjunta (…) Los días sábados les dejan encerrado las 24 horas, no le permiten salir en ningún instante, mientras que los demás internos reciben a sus familiares de manera conjunta al aire libre”.

Sobre su alimentación, la defensa refiere que “está obligado a consumir alimentos del cuartel, que son altamente grasosas y directamente atenta contra una intervención que tuvo antes de la imputación consistente en una cirugía metabólica, bypass gástrico” y en ese sentido, refiere que requiere un “monitoreo médico multidisciplinar permanente y la consumición es especial en cuanto a multivitaminas minerales y proteínas debiendo someterse a una dieta bariátrica hipocalórica hiperproteica balanceada bajo supervisión de nutricionistas; los familiares le acercan dichos alimentos y no le es permitido por el personal”.

De acuerdo a lo resuelto por la magistrada, “Tío Rico” accederá a un régimen de alimentación saludable y diferenciado por la intervención quirúrgica metabólica (bypass gástrico) al que fue sometido en el año 2020, en ese sentido será tratado por una nutricionista y también recibirá atención psicológica y psiquiátrica.

De igual forma se autorizó que sus abogados, de manera conjunta, puedan ingresar a la prisión militar de Viñas Cue.